El agua procedente del manantial es bombeada y canalizada a través de conducciones que cumplen las normas más estrictas en materia de seguridad alimentaria.
El agua es envasada en botellas de vidrio o pet, en este último caso procedente de nuestra línea de soplado, mediante envasadora automáticas en un ambiente estéril para evitar posibles contaminaciones.
Exhaustivos controles de calidad y microbiología garantiza la pureza del agua y su idoneidad al consumo, respetando a su vez las propiedades originales del agua del manantial.
"Los cierres y precintos de seguridad garantizan la estanqueidad e inviolabilidad de los envases." A demanda constante, reduce su almacenamiento al mínimo.